Con los cinco sentidos
revivo el poema
recién leído.
El campo, helado,
tiñe de blanco
la mirada del día.
El camino del alba
se anda con ánimo,
si no es de vuelta.
Bajo las
persianas,
la casa
entera
cierra los
ojos, duerme.
Rima asonante
busca ripio pedante
para grupo pop.
Abro la puerta
como abro la boca;
bosteza la casa.
Vuelvo
a la pluma,
su
transfusión de tinta
anima
el poema.
Vibra
el cristal.
El
autobús que pasa,
atronador.
Leo lo
escrito,
pero
no oigo el rumor
de libro
alguno.
El frío asoma.
Por la puerta entornada
llega su aliento.